Desmitificando a Van Gogh: Una Mirada Crítica a la Leyenda del Artista
¿Un pintor bohemio, sin dientes por la sífilis, que dependía económicamente de su hermano y nunca vendió un cuadro en vida? ¿Te suena la adivinanza? Sin duda, hablamos de Vincent Van Gogh, una figura cuya vida y obra están rodeadas de mitos que, como experto, Antonio García Villarán, se propone desmantelar en este artículo.
A mí, Antonio García Villarán, Van Gogh me gusta, aunque admito que antes sentía una fascinación mayor por su obra. Pero mi pasión por investigar la vida de los artistas me ha llevado a la conclusión de que la desmitificación es fundamental. No podemos ver a un artista como un dios, y Van Gogh, en particular, es un personaje cuya imagen pública ha sido, en gran medida, una construcción.
Prepárate para conocer la verdadera historia detrás de uno de los pintores más icónicos de la historia.
El Van Gogh que Conocemos: ¿Una Estrategia de Marketing?
Uno de los primeros mitos a derribar es la idea de que Van Gogh es un genio incomprendido cuya obra fue revalorizada de forma orgánica. La verdad es que Van Gogh fue, en cierto modo, un «invento» del mercado. El famoso cuadro de los girasoles que se vendió por 39.9 millones de dólares en 1987 a un multimillonario japonés, Yasukata Saotome, fue parte de una elaborada estrategia de marketing.
Esta compra, a un precio estratosférico, catapultó el valor de todas las demás obras de Van Gogh y de otros artistas vinculados. Aunque en los años 60 sus cuadros aún eran asequibles, a partir de los 80, Van Gogh comenzó a ser conocido mundialmente, y sus obras adquirieron un valor desorbitado, todo gracias a una serie de girasoles.
Más Allá de los Girasoles: Cuadros Decorativos y Autorretratos Escondidos
No, Van Gogh no pintó «unos girasoles», pintó al menos diez cuadros de girasoles. Y lo hizo, curiosamente, como cuadros decorativos. Pensemos en ellos con esta visión: eran obras pensadas para adornar un espacio, como la famosa «Casa Amarilla» donde vivió y pintó durante un tiempo, recibiendo a artistas como Gauguin.
El cuadro que alcanzó ese precio astronómico es solo uno de esa serie, muy similar a otros, algunos con doce girasoles, otros con catorce. A pesar de su fama, cuadros como los girasoles sin jarrón, tirados en el suelo, me transmiten una soledad mucho más profunda y me hablan más íntimamente de la vida del artista. Siempre he pensado que muchos de los cuadros de Van Gogh son, en realidad, autorretratos, incluso cuando pinta una flor, se está pintando a sí mismo.
La Verdadera Impulsora de su Legado: Johanna van Gogh-Bonger
Curiosamente, la persona que realmente empezó a mover la obra de Van Gogh fue Johanna van Gogh-Bonger, la esposa de su hermano Theo. Tras la muerte de Theo, solo seis meses después de Vincent, Johanna heredó toda la obra y la correspondencia de Van Gogh. Fue ella quien se encargó de traducir sus cartas a varios idiomas, distribuirlas y organizar exposiciones para dar a conocer al pintor y vender sus cuadros.
Finalmente, fue su hijo, Willem van Gogh, quien en 1960 creó la Fundación Van Gogh y en 1976 el primer Museo Van Gogh, con 200 pinturas y 400 dibujos que había heredado de su tío. Sin el incansable trabajo de Johanna y su hijo, es probable que hoy no conoceríamos a Van Gogh tal como lo hacemos.
¿Impresionista, Postimpresionista o Simplemente Van Gogh?
El debate sobre si Van Gogh fue impresionista o postimpresionista es constante. Aunque algunos lo sitúan en el postimpresionismo, si analizamos las bases del impresionismo —pintar al exterior, paisajes, trabajar la luz—, ¿qué hacía Van Gogh sino eso? Es cierto que llegó un poco tarde al movimiento y solo pintó durante diez años, pero estuvo rodeado de impresionistas, aprendió de ellos, y su obra, al ser analizada, comparte muchas de sus características. No era un expresionista o un fauvista en sus inicios; pintaba lo que los impresionistas de su época.
¿Un Cuadro en Toda su Vida? El Mito del Fracaso Comercial
Otro de los mitos más extendidos es que Van Gogh no vendió ni un solo cuadro en toda su vida. Esto es completamente falso. Se ha documentado que vendió al menos tres, incluyendo «El viñedo rojo», en una de las exposiciones que hizo. A finales del siglo XIX, las exposiciones se realizaban a menudo en tiendas, como la tienda de Tanguy, donde también exponían pintores como Cézanne y Gauguin.
Van Gogh expuso en el Salón de los Independientes en 1889 y 1890, y también con el grupo de Les XX. Además, no olvidemos que su hermano Theo era galerista y un astuto marchante de arte. Es poco probable que, con un hermano galerista y él mismo habiendo trabajado en una galería (donde lo «enchufó» su tío), solo vendiera tres cuadros. Theo, por ejemplo, convirtió la obra «Los comedores de patatas» en veinte litografías a bajo precio, y todas se vendieron.
Cuando un artista vende una obra, no siempre hay un rastro documental o una factura. Es muy probable que Van Gogh vendiera muchos más cuadros de los que conocemos. El tiempo, sin duda, revelará más datos al respecto.
El Daño de la Leyenda Bohemia: Alcoholismo, Sífilis y Dependencia
La biografía de Van Gogh, tal como se ha popularizado, ha causado mucho daño a los jóvenes artistas, transmitiendo la falsa idea de que para ser un genio hay que ser un borracho, un enfermo o un dependiente. Van Gogh bebía ajenjo, al igual que Toulouse-Lautrec y muchos impresionistas, y es cierto que contrajo sífilis, lo que le provocó la caída de los dientes, debido a sus visitas a prostíbulos, a veces junto a Gauguin e incluso, posiblemente, su hermano Theo, quien también murió de esta enfermedad.
Vivió al menos un año con una prostituta y dependía completamente del dinero que Theo le enviaba. Esta idea de «dedicar mi vida al arte y que me mantengan» no es precisamente un ejemplo a seguir. Theo, inteligente y perspicaz, apostaba por su hermano, e incluso pagó las deudas de Gauguin para que se uniera a la comunidad de artistas que Van Gogh quería crear. Como Gauguin escribió en una carta a Émile Bernard en 1888: «Por más que me aprecie, no creo que Theo se preste a mantenerme en el Midi solamente por mi cara bonita. Con su carácter frío holandés, ha estudiado el terreno y proyecta alguna cosa.» Y sí, Theo, quien también era marchante de Gauguin y otros impresionistas de moda, tenía sus planes.
¿La Oreja Cortada por Amor? La Cruda Realidad
El famoso episodio de la oreja cortada y entregada a una prostituta por amor es otro de los grandes mitos. Según las memorias de Gauguin, Van Gogh se cortó el lóbulo de la oreja (no toda la oreja) después de una discusión violenta, persiguiendo a Gauguin con una navaja. Van Gogh no estaba bien de la cabeza, sufría ataques de esquizofrenia. Otras teorías sugieren que fue el propio Gauguin, experto en esgrima, quien se la cortó. En cualquier caso, el acto no tiene nada que ver con el amor, sino con un episodio de locura.
¿Qué tiene que ver la locura o la mutilación con ser un gran artista? Nada. Debemos juzgar el arte por el arte mismo. De hecho, Van Gogh pintó sus mejores cuadros a pesar de sus ataques, no gracias a ellos. Cuando lo ingresaban, no pintaba. La vida bohemia y la locura no son requisitos para el talento.
Ni Suicidio, Ni Cuervos Negros: La Verdadera Muerte de Van Gogh
La imagen romántica de Van Gogh suicidándose en un campo de cuervos negros es otra falsedad. Investigadores modernos han concluido que dos jóvenes de la localidad, aficionados a las pistolas, le dispararon accidentalmente. Van Gogh, para no culparlos, afirmó haberse disparado él mismo, falleciendo tres días después. Es probable que él mismo no esperara tan fatal desenlace.
¿Era Realmente Tan Buen Pintor? Una Mirada a su Técnica
Aunque aprecio a Van Gogh, objetivamente, no fue el mejor pintor de su época. Una crítica de uno de sus amigos sobre «Los comedores de patatas» lo destrozó, señalando fallos en la composición y el color. A finales del siglo XIX, los gustos eran otros. Si comparamos su trabajo con el de artistas como Paul Signac, maestro del puntillismo, vemos que el análisis del dibujo y el color de Signac era superior. Tampoco alcanzó el nivel de Cézanne, cuya pintura posee una calidad y profundidad incomparables, deformando figuras, pero con una técnica más depurada.
Ni hablar del control del dibujo de Toulouse-Lautrec, frente a la torpeza y tosquedad con la que dibujaba Van Gogh.
El Mito del Autodidacta
Contrariamente a lo que se suele decir, Van Gogh no era autodidacta. Estudió dibujo y perspectiva en la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Pasaba tiempo con otros pintores, enriqueciéndose mutuamente (aunque en gran parte, ellos le enseñaban a él, dado que empezó a pintar a los 27 años) y visitaba museos constantemente para aprender. Por favor, dejemos de perpetuar la idea de que Van Gogh era un genio innato sin formación.
Su dibujo no era el mejor, su análisis del color era limitado. Retratos como el que Corot hizo de Agustina Sartori, comparado con el de Van Gogh a la misma señora, muestran que, si bien el de Van Gogh es expresivo, con un ojo más alto que el otro, tiene errores de dibujo que después se han interpretado como algo positivo, pero que en realidad eran fallos técnicos.
La Prolífica Obra y la Duda de la Autenticidad
Se dice que Van Gogh pintó más de 900 cuadros en solo diez años, además de cientos de dibujos. Esto arroja una media de dos cuadros por semana. Considerando que muchas de sus obras son complejas, con innumerables pinceladas, no se hacen en un solo día. Además, Van Gogh escribió una cantidad ingente de cartas a Theo y otras personas. Esta cifra tan elevada me hace pensar que muchos de esos cuadros podrían ser falsos. El mercado del arte, cuando los precios son astronómicos, siempre necesita más obras.
Si Van Gogh viviera hoy, sin duda, sería un YouTuber, compartiendo sus pensamientos y su arte con el mundo.
Conclusión: Una Nueva Visión de un Genio Imperfecto
Pese a todo lo dicho, Van Gogh me sigue gustando. Sin embargo, mi fascinación ha evolucionado hacia una apreciación más informada, reconociendo que otros artistas me atraen ahora más. Es un pintor de enorme interés, pero espero que este artículo sirva para ofrecerte una visión más completa y menos mitificada de su figura. Te invito a explorar más sobre el arte y sus verdaderas historias.
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